Enlaces de Interes

Lunes, 14 Noviembre 2016 22:04

Las burras y burriquitas se convirtieron en Patrimonio Cultural de la Nación

Burra 3

 

Prensa MPPC (22/10/2016).- Llegar a la Plaza Bolívar de Caracas y encontrarse con las burras y burriquitas del país causa, sin duda alguna, un destello en la mirada. Este 21 de octubre, desde muy temprano, los colectivos de todo el país, de esta manifestación popular, se congregaron para participar en la entrega de la declaratoria y certificación como Bien de Interés Cultural, que le otorgaría el ente rector en el área, el Instituto de Patrimonio Cultural de la Nación (IPC) horas más tarde.

 

Durante los preparativos, los fotógrafos no dejaban de disparar sus flashes para poder congelar el momento de alegría. Hombres, mujeres, niños, niñas y jóvenes esperaban el inicio del recorrido que los llevaría a los alrededores del Panteón Nacional, donde los esperaban las autoridades encargadas de efectuar la entrega de los documentos.

Mientras llegaba la hora de la salida, las pruebas de los instrumentos musicales resonaban y animaban el ambiente. Todos se arreglaban el vestuario, algunos bailaban y los padres de los niños no dejaban de admirarlos con una sonrisa que solo se podía traducir en orgullo.

 

Recorrido

 

El reloj marcó las 10:30 de la mañana y la música, que retumbó en los oídos de todos los presentes, fue la señal para que los colectivos comenzaran la andanza. Al compás de la canción más representativa de la manifestación, más de 500 burriquitas comenzaron sus bailes. Mientras caminaban, giraban, hacían piruetas, arreaban a las burras y se acercaban a la gente para contagiarlos de su júbilo.

 

Los transeúntes sabían que estaban presenciando un acto cultural y con teléfono en mano no dejaban de capturar la fiesta. Parecía que nadie sabía de qué trataba el evento, pero las trompetas, los timbales, las charrascas y los trajes llamativos avisaban que las burriquitas iban a tomar las calles más próximas.

 

Burras 5

 

Algunas personas se ubicaban en las aceras, otras escoltaban el recorrido, pero lo cierto es que todas movían, aunque sea, una parte de su cuerpo al son de la música. Cerca del edificio Lander, entre Torre y Veroes, alguien comenzó a aplaudir y no pasó un segundo, para que todos iniciaran el choque de las palmas al ritmo de la parranda.

 

Nadie se detenía, el sol inclemente no los detuvo. “Nosotros estamos acostumbrados a esto”, dijo una señora de mucha edad cuando nos vio agitando las manos para echarnos aire.

 

La caminata llegó a la Avenida Urdaneta y el paso de los homenajeados fluyó sin mayor conflicto. Efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana y de la Policía Nacional Bolivariana detuvieron la circulación de los carros y motos; las luces de los semáforos cambiaban: rojo, verde, amarillo, se repitió el ciclo un par de veces y aún faltaban burriquitas por cruzar.

 

Burriquita 1

 

 

 

A partir de ahí, la marcha fue constante. En el trayecto había puntos de hidratación para que quienes quisieran repusieran energías. Mientras tanto, las trompetas lideraban las parrandas, más de cinco grupos musicales amenizaron el recorrido. “Me gusta negra como camina, de medio lado, mi negra fina”, esa fue la estrofa que más se repetía.

 

De esta manera, llegaron a las afueras del Panteón Nacional. La fiesta de colores pintó los alrededores del recinto y nadie parecía cansado. Todos bailaban al ritmo de la música y por unos 20 minutos aproximadamente, mientras se daba inicio a los actos formales, las ruedas de burriquitas le daban alegría al lugar.

 

Burra 2

 

La multiplicidad de los vestidos le dieron dinamismo a la actividad. Las faldas de colores, algunas floreadas y otras con la bandera de Venezuela, sobresalían cuando de admirar los trajes se trataba. También, causaban curiosidad los cachetes y bocas pintadas con colores intensos; las clinejas largas y los sobreros adornados eran otro punto de atracción.

 

Entrega de la declaratoria y de las certificaciones

 

El acto protocolar estuvo presidido por autoridades del IPC y representantes de los 51 colectivos de burras y burriquitas del país. Entre ellos, estuvo el presidente del IPC, Omar Vielma; la gerente general de IPC, Dinora Cruz; el secretario para la identidad caraqueña del gobierno de Distrito Capital, Jandel mendoza; y el presidente de la Red de Burras y Burriquitas de Venezuela, Carlos Marrón.

 

Además, en un lugar privilegiado estuvieron los maestros de tradición quienes también recibieron la certificación de inscripción en el registro de Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Organizados los colectivos en forma de herradura y por orden alfabético según el estado que representaban, el evento comenzó con la entonación de las notas del Gloria al Bravo Pueblo.

 

Vielma, en su discurso, se mostró orgulloso por lo que estaba sucediendo. “Siento un privilegio y un orgullo de ser venezolano y de poder estar aquí acompañando esta experiencia porque el IPC no hizo otra cosa que ponerse al servicio de estos colectivos para que esto fuese posible”, rescató.

 

Vice

 

Primero, realizó la entrega del documento de la declaratoria oficial de la manifestación popular como bien cultural en manos de los maestros de tradición y luego, adjudicó las certificaciones individuales. Fueron, en total, 46 los colectivos agasajados de más de doce estados del país (Apure, Aragua, Barinas, Carabobo, Delta Amacuro, Caracas, Lara, Mérida, Miranda, Nueva Esparta, Vargas, Yaracuy), 14 actas para cultoras y cultores fallecidos y 110 para representantes vivos.

 

De esta manera, a las 2:30 de la tarde, la actividad llegó a su fin, con la música de fondo que nunca dejó de sonar y con las sonrisas plasmadas en las caras de aquellos que, por más de cinco años de arduo trabajo, nunca dejaron de creer en la posibilidad de convertirse en Patrimonio Cultural de Venezuela.  T/ Prensa MPPC.-

Avenida principal de Caño Amarillo, Villa Santa Inés, Código Postal 1010. Caracas - Venezuela. Instituto de Patrimonio Cultural

Teléfonos: 58 212 482.53.37 - Fax: 58 212 482.96.95 - Correo: ipc@ipc.gob.ve